Mas Que hermanos ¡Capítulo NUEVE!.
El Beso.
Un día de Enero en el pasillo de 4C.
-Bueno Neru... Dime que pasa
-Es que Len... Tu me... Es decir que yo te... Que tu me...
-¡Neru!.
Neru siente un golpe de una palmada en la espalda y decepcionada se gira, es Gumi. De repente se desploma, sus ojos lagrimean y empieza a sentirse mal, la única razón ya ha sonado. El timbre.
Cuatro o cinco horas después en el pasillo de 4A.
Se pega a la pared, se desliza suavemente hasta el suelo y se desploma rendida. Finalmente, ya ha acabado el instituto. Y no ha conseguido nada. Y no podrá hacer nada hasta mañana.
-Mm... ¿Neru?.
Gira levemente la cabeza hacia arriba sin mucho animo y sigue escuchando a Gumi.
-Eh... ¿Antes he interrumpido algo?.
-No... Tranquila, no era nada importante.
-Pero estabas hablando con Len... Y eso ocurre muy pocas veces...
-Ya... Y supongo que ahora serán menos...
Se agacha, se sienta con ella y le susurra al oído.
-¿No podrías utilizar algunas de tus tácticas?.
-¿No dice Yuki Sama que no se pueden utilizar este tipo de hechizos en el amor?.
-Pero ¿una bruja de nivel espiritual 7, no debería conocer hechizos de amor?.
-Y los conozco. Supongo que tu no los habrás dado, aun estás en el sexto año.
-¿Pues entonces que esperas?.
-Si me pillan me podrían rebajar puntos espirituales, y podría bajar de nivel. Mi madre no se lo tomaría bien.
-Bueno sí... Pero si te ayudo creo que podríamos elaborar un buen elixir.
-...
-¿Los elixires no están prohibidos verdad?.
-Supongo que en el cuarto grado se desbloquean los elixires... Pero no se puede utilizar la magia en el amor.
-Venga Neru. Atrévete. Le pediré a Noa que nos pase alguno de sus libros. Te veo en tu casa a las 6. Prepárate.
-Está bien.
Tras un cariñoso abrazo, se despiden y se disponen a pasar corriendo la última hora y marcharse a sus casas para poder viajar a Dreamworld.
En otra parte de la ciudad por la tarde.
-¡Asín no llegaremos nunca hermano!.
-Lo sé, lo sé. ¿Quieres cargar tu con todas tus maletas?.
-Eh... Mejor no. Sigue a ese ritmo. ¡Vas muy bien!. ¡Go Go!
-Lo dices por decir, Kaiko. Si por ti fuera...
-¡Bueno vale Kaito!. Sigamos adelante, por favor.
-¡Eso está mucho mejor!. Y después me pagas un helado de chocolate.
En otra parte de la ciudad.
-¡Venga Luka! ¡Perdóname!.
-Lo siento Meiko, pero no.
-Solo te cogí prestado el yukata porque no quedaban más en la tienda.
-¿Y la mancha blanca?.
-¡Ya te lo he dicho muchas veces!. ¡Se me derramó un vaso de leche!.
-Ya claro, claro. Te conocemos Meiko. No te creo.
-¡No seas mal pensada Luka! ¡Es la verdad!.
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